sábado, noviembre 20, 2010

Reseña # 400: A Serbian Film (2010)

En un alarde de caradurismo considerable hemos decidido aprovechar la reciente polémica en torno a A Serbian Film (2010) para hacer de ella nuestra reseña número cuatrocientos en lo que llevamos de existencia. Llego como tantas otras veces tarde dado que muy probablemente la incendiaria reacción de los guardianes de la moral y la corrección política habrá producido el muy predecible efecto de hacer que ya todo el mundo la haya visto por un medio o por otro, pero eso es algo a lo que por otra parte estamos acostumbrados en esta página. En todo caso, y aparte ya del hecho meramente cinematográfico, cabe preguntarse si realmente el objetivo o el principal punto de valoración de esta película del director Srdjan Spasojevic debe estar en su capacidad (o no) de escandalizar al personal o por el contrario de haber realizado un auténtico despliegue de brutalidad para transmitir una idea de la que no se habla lo suficiente.

Para los cuatro o cinco que no lo sepan aún, A Serbian Film cuenta la historia de un porno-star retirado llamado Milos que de la noche a la mañana recibe una jugosa oferta para participar en el rodaje de una porno "artistica" rodada en el más hermético secretismo y de la cual no sabrá absolutamente nada hasta el día de su participación. La desorbitada cantidad de dinero que se le ofrece y la pinta de los responsables resulta indudablemente sospechosa, pero para Milos la tentación de proveer un bienestar definitivo a su joven esposa y a su pequeño hijo es demasiado grande, por lo que termina aceptando. Además, la película deja muy claro algo que el protagonista termina por confesarse a sí mismo: aunque su boca diga lo contrario, echa de menos el arte en el que él era el indiscutible amo. Por supuesto, no tardamos en descubrir pronto la verdad (principalmente porque ya lo sabíamos incluso desde el trailer); la película que Milos es obligado a rodar es en realidad un snuff-film donde se cometen todo tipo de atrocidades y perversiones, y una vez dentro será imposible salir.

Es todo este catálogo de bestialidades lo que ha sido más publicitado de A Serbian Film, y la verdad es que en ella ocurren cosas que no estamos muy acostumbrados a ver en un cine, algunas genuinamente desagradables. Sin embargo creo que debo decir (aunque con ello seguramente me estaré ganando una hornada de comentarios no tan positivos) que la dureza de estas secuencias tampoco me ha parecido para tanto, y todos los que han leído este blog durante años saben que no soy un gran conocedor ni mucho menos un aficionado del terror físico. Pero incluso yo he visto en la última década, sin ir más lejos, ejemplos provenientes de Francia en los que la violencia era usada de forma mucho más perturbadora, incluso dentro de lo que podría considerarse el mainstream. De hecho puedo afirmar abiertamente que en cuestión de chunguez la película tiene una secuencia mucho más siniestra en las primeras sesiones de rodaje de la película de Milos, en las que la sangre todavía no ha empezado a saltar y en las que el director consigue una atmósfera de horror y tensión muy lograda. En cuanto al resto, los mayores horrores no provienen de aquello que se muestra (superado muchas veces en cuanto a generosidad del rojo líquido) sino en cuanto a que los hechos mostrados representan en sí mismos grandes tabúes cinematográficos: violaciones, incesto, pedofilia, necrofilia y demás lindezas. Todo esto, sin embargo, está mostrado la mayoría de las veces desde una óptica tan exagerada y desproporcionada que no se le puede negar cierto manejo del absurdo e incluso del humor, resaltado además por el caricaturesco personaje del director de la película. Nada de esto ha parecido importar al final para el sector más conservador de la crítica, incapaz por lo visto de ver más allá de las múltiples vejaciones que Milos y el resto de los personajes sufren.

Todo esto en cierta forma estorba porque ha terminado por eclipsar ante muchos el marcado contenido político de la cinta, ya que Spasojevic pinta un nada disimulado retrato de la psique de la Serbia de la post-guerra y los traumas del conflicto de los Balcanes (no en balde el tremendamente adecuado título). Esto es algo que en un principio no creía, pero he tenido finalmente que ver la película para rendirme ante la evidencia de que su principal responsable no está simplemente ridiéndose a la explotación; en A Serbian Film se utiliza la violencia para construir un discurso alrededor de esta y sobretodo para dar una imagen pesimista y en ocasiones cínica sobre una sociedad que mantiene un tupido velo sobre algunos de sus elementos más escabrosos, una fachada que lo ocupa todo, desde los círculos de poder hasta el núcleo familiar. De hecho uno de los aspectos más interesantes del personaje de Milos (y en cierta forma reflejado en el concepto del poster publicitario) es que la película de marras no hace sino sacar horrores que ya estaban dentro de él y que se ha visto forzado a descubrir en contra de su voluntad. Tal coherencia de discurso (rematado además con una imagen final de esas que caen como una bofetada) deja muy mal a aquellos que sólo han sabido ver en la cinta una supuesta apología de la violencia.

Llegados a este punto sería hipócrita de mi parte no mencionar al menos de pasada la absurda polémica que ha surgido en torno a la película en su accidentado paso por varios festivales españoles, que se ha saldado con una estéril discusión estimulada por un pseudo-periodismo de baratillo y una moral pacata que ha llevado a la cinta incluso a ser retirada de ciertos pases por oden judicial. El hecho de que en el 2010 todavía haya gente incapaz de distinguir la realidad de la ficción e incluso sugerir que ambas conllevan la misma carga moral es cuanto menos preocupante.

Esto lo dice alguien que, entre otras cosas, tampoco se ha sentido excesivamente entusiasmado por la película; si debo ser sincero, la verdad es que me ha gustado sin demasiados aspavientos. Ciertamente es una cinta que maneja muy buenas ideas, contiene una gran energía, una estructura dramática interesante (ese gran flashback fragmentado que dura media película) y una potente y perturbadora atmósfera inicial. Pero con todo eso, a medida que nos vamos acercando al clímax final pienso que se vuelve un poco tonta y demasiado descabellada como para poder ser tomada en serio. Pero no me teneis que hacer caso a mí: lo mejor que podéis hacer cada uno es ver personalmente A Serbian Film y juzgar por vosotros mismos si es realmente una de las películas más brutales que se han hecho últimamente o si por el contrario, es una cinta en la que dicha brutalidad está (muy bien) puesta al servicio de un contenido político que ha pasado casi desapercibido por culpa del par de meapilas de rigor y las falsas alarmas creadas por el escándalo fácil y que corre el riesgo de eclipsar sus auténticos y más duraderos logros. Desde aquí creo que nos decantamos por la segunda opción.

12 comentarios:

Juan J. Espinoza dijo...

Creo que lo que mas molesta a los que quieren hundir a la película es que esta en muchas de las escenas obliga a completar el horror.. Es uno como espectador el que termina de completar con nuestra imaginación varias secuencias. Ese llenar los espacios vacíos es lo que incomoda porque la película nos hace partícipes y cómplices. Y es precisamente por eso que la considero, en mi humilde opinión, una película importante y valiente.

kuroi yume dijo...

Pues a mí lo que de verdad me ha molestado de la pelícla es ese tema de los flashbacks: lineales hasta lo absurdo, ordenados por "niveles de dificultad" o por el aumento del contenido escandaloso. La verdad es que me pareció un truco barato y bastante descorazonador. Y la escena final me parece poco más que un chiste desagradable. En conjunto no me parece la mejor manera de explicar un contenido político o social.

En todo caso, permítame que me adueñe de su reseña para ya sabe dónde.

Kain Hellraiser dijo...

Para mi lo más inquietante de la película es lo poco que muestra, pues sin ser un festival de hemoglobina y desmembramientos, logra atacar de forma directa conceptos que están arraigados y que representan lo bueno del ser humano, como la familia, la inocencia infantil, la libertad sexual, la lealtad. Lo que si no me quedó muy claro es esa supuesta crítica social detrás de la película, salvo temas muy evidentes como la pobreza o la falta de oportunidades laborales.

R y Mc dijo...

Bueno, se ha hablado muchísimo de ella, claro. En Sitges la reacción no fue tan negativa (lo digo por el berenjenal legal que se ha liado por haberse proyectado en el festival... creo que la sentencia sigue pendiente).

Lo curioso es que allí había gente de todas las edades, desde señoras de 50 años hasta chavales de 18 o 19. Creo que llegaron movidos por el boca-oreja, ansiosos de ver algo extremo y realmente no sabían a lo que iban. Algunas personas abandonaron la sala, pero me atrevo a decir que un 90% de los espectadores se la tragaron entera, a pesar de las malas caras generales.

Si nos ponemos en plan 'espectador ocasional' de este tipo de cine, verdaderamente hay momentos perturbadores (especialmente los más vinculados a la pedofilia). Para los que sigan este tipo de cine de terror físico-extremo (no es mi caso), A Serbian Film debe ser un paseo agradable.

Creo que mucha gente le ha dado más caña de la necesaria y que propuestas de este tipo hacían falta en el Festival de Sitges, que poco a poco se va descafeinando, con propuestas cada vez más convencionales.

Quien crea que esta película hace apología de algo, tiene un problema, francamente.

R.

wolvie dijo...

Soy una de la personas que pudo ver la película en el Festival de Sitges de este año. Tenía grandes esperanzas de ver un film de terror de ese que no te deja dormir por las noches y que gran decepción de ejercicio fílmico. A Serbian Film es una película excesivamente mediocre que sólo podría saltar a la palestra gracias a la violencia que en ella se exhibe. El recurso ese de los flashback es cansino a más no poder. La primera mitad de la película es un tostonazo como pocos y la segunda mitad sólo sirve para ver que barbaridad es la siguiente. Para mi gusto es una de las peores películas que se pueden ver este año, la idea de que utiliza la violencia para mostrar un país roto y con los valores perdidos no me satisface. No digo que sea una mala idea, sólo digo que este hombre no ha sabido hacerlo. Hay otras películas que muestran el horror de un país mucho mejor que esta (4 meses, 3 semanas, 2 días por poner un ejemplo).
Las escenas violentas no es que sean desagradables, es que no gratuitas y con ello no quiero decir que las censure ni mucho menos. Para mi gusto, una peli mediocre que podría haber sido muy grande.

Julia dijo...

Hola Hombre Lobo! Hace 2 días tuve la oportunidad de ver la pelicula "Tesis" que es española... Habla de algo "parecido" a esta, trata sobre una muchacha que buscando informacion para una tesis descubre un caso de snuff films... Parecida a esta y ademas española.. A mi me gusto, pero lo dejo a tu criterio.. besos !

Sr. Delmónico dijo...

La verdad es que no hice caso de las criticas cuando leí de qué va. Sin embargo, la vi y me pareció una película pasable, es el entorno de la cinta lo que me hace pensar en los enfermo que está el mundo real(el irreal se goza viendo a Frankestein, El Hombre Lobo, Chuky, et al) pero no es la gran cosa ni es una película que sacudirá tus sentidos... cierto, hay imágenes fuertes, pero lo son porque no estamos acostumbradas a verla, pero resentí más otras imágenes que no eran tan directas y sugerentes y que se enfocaban en el sufrimiento el close up de un rostro marginado por el dolor, la incredulidad o el salvajismo.

Creo que se pudo explotar muchísimo más el tema y profundizar una historia, que de entrada, se me hace buena: un actor porno retirado regresa por dinero(aunque como bien mencionas, el personaje desde el principio se siente incompleto al no ser más un semental pornográfico)y acepta una película llena de excesos sin saber qué esperar de ella...

No me digan que no daba para más!!!

No hagan caso, como bien dice Don Lobo, vean y juzguen, pero no es la película más violenta ni más traumante que van a haber... al menos a mí no logró perturbarme como sí lo hizo en su tiempo Holocausto Caníbal, que por cierto no estaría mal una reseña de esta película Don Lobo.

Un saludo.

benjy dijo...

hola que tal! permítame felicitarlo por su excelente blog, me gustaría tenerlo en mis blogs de entretenimiento. Estoy seguro que su blog sería de mucho interés para mis visitantes !.Si puede sírvase a contactarme benjycl@gmail.com

saludos

Raul Cardillo dijo...

Es en todo una película POLÍTICA,como bien dice tu post. La guerra en sí y su pos guerra dejan un escenario devastado,como los mismos personajes,donde la perversión se hace ilimitada:niños,cadaveres,mujeres etc...¿Hasta donde es posible ejercer el poder sobre otro u otros?Mas allá de su aniquilación,ya que el cuerpo sin vida también será abusado.
la actuación,la puesta,el diseño de arte apuntan a eso,en una hipérbole de la imagen,absurda,grotesca.Tal vez cualquier pornografía común se a peor.Recordemos que existe un porno duro hecho por personas de Rusia y Europa de Este que se suele relacionar con redes de trata,con imágenes que no parecen actuadas.
Como siempre surge el escándalo por el tema del sexo y no por la violencia política en la que se enmarca.

Adrian AzzY dijo...

La parte final,algunos les puede parecer exagerado,como bien indica, pero para mi gusto, creo que fue lo correcto y no es tanto por que fuese perturbador, o brtual, si no que es lo que el guion necestiaba para que dices aentender el mensaje con contundencia, que es: El obsesion de mostrar lo mas tragico del ser humano, como lo mas elevado del arte.

El hilo de la historia no va con hacer un trhiller entretenido, a la tarantino, no va con tomar una historia, y metafora obscura como pretexto para mostrar lo mas gore ( todo lo contrario, o inverso),ni siquiera primordialmente como mostrar las atrocidades de la guerra, la onda va, con mostrar lo pateticas, y absrudas de la peliculas de ahora en dia, al obsesionarse con lo "real".

El director enfermo de la pelicula, es el claro ejemplo de esos directores, claro un poco llevado al absurdo,sobre todo cuando esta muriendo, aclama que es puro arte ( tal ves la parte que no me agrado, y si me parecio muy exagerada).

La familia del actor, y parte de su vida, el claro ejemplo de las victimas que sirven para la historia de los directores.

Necesitaban por eso, ridiculisar estos dos elementos del cine de ahora en dia,y no habia otra forma, mas que llevandolo al extremo, y en algunas ocaciones, a lo absurdo.

Anónimo dijo...

yo pensé que se iba a tirar a la pendejita.

Anónimo dijo...

uh bueno creo que la verdad la polemica se origina por las imagenes que se muestran asi como lei en comentarios anteriores me parece un facilismo optar por imagenes perturbadoras para mostrar una realidad ademas lo veo mas como una falta de creatividad de parte del director para mantener al publico expectante .no era necesario tanta ,por decirlo menos crudeza .claro ejemplo es la cinta de nicolas cage 8 milimtros que sin ser grotesca ,no solo mantiene al espectador concentrado en la trama sino que no necesito para nada generar polemica con imagnenes poco necesarias. me gusta el cine pero de hecho me gusta mas ir a casa despues de haber visto que el ser humano ve la luz al final de la oscuridad porque si deseo ver escenas llenas de crudeza y un final igual de desesperanzador mejor veo las noticias .me gusta la pagina porque todos opinan de manera alturada cuidense chau.