jueves, octubre 09, 2008

Escueta reseña relámpago de "Fear Itself"

La desaparición de Masters of Horror (de la que todavía me falta un episodio por reseñar) dejó un vacío en el mundillo del terror para televisión, uno que intentó llenar la serie Fear Itself, transmitida en abierto por la cadena NBC. La serie fue originalmente creada por Mick Garris, quien finalmente terminó por no participar como protesta por el uso de guionistas canadienses por parte de la productora (eran los tiempos de la huelga de guionistas, y al parecer los ánimos estaban muy caldeados al respecto). Es imposible saber qué hubiese sido de la serie si su principal responsable hubiese seguido al timón (probablemente no mucho, dado el poco impresionante currículum del propio Garris) pero sí es cierto que la serie dio resultados bastante pobres que han terminado por relegarla a un prematuro olvido: sólo ocho de los trece episodios programados para la primera (y por lo visto última) temporada han terminado siendo estrenados, con el destino de los cinco restantes todavía un misterio.
Estos resultados nada tienen que ver, sin embargo, con las ya conocidas limitaciones de censura que trae consigo la televisión en abierto. Para nada. Por el contrario, Fear Itself ha demostrado en todo caso no ser capaz de ofrecer nada nuevo ni nada muy interesante, algo palpable en unos guiones mediocres, historias nada atractivas, giros predecibles y una estética a decir verdad bastante plana y genérica en la mayoría de los casos. A pesar de que participaba del mismo gancho temático de Masters of Horror dedicando cada episodio a alguna vieja gloria o nueva promesa del cine de terror, la verdad es que todos los capítulos se parecen mucho y en casi ninguno vemos el estilo propio de cada director, hasta el punto de que ninguno de ellos logra sobresalir demasiado. La mayoría de los capítulos se mueven entre el abominable y el medianamente pasable. Y eso que la serie contaba con nombres realmente atractivos como Mary Harron, Darren Lynn Bousman o los ya veteranos de Masters of Horror Brad Anderson, John Landis o Stuart Gordon. Ninguno de ellos hace nada que merezca la pena ser reseñado.
De hecho, de todos los ocho episodios mostrados, el último, titulado Skin and Bones, es no solamente el mejor de todos sino también el único que podría calificar de realmente bueno y digno de ser visto. Está dirigido por el cuasi-desconocido (para mí al menos) Larry Fessenden, quien repite aquí la misma temática que ya mostrara en su largometraje Wendigo (2001), esta vez junto a la pareja de guionistas que se pusieron al servicio de John Carpenter en Masters of Horror. Aunque es justo reconocer que aproximadamente el noventa por ciento de la efectividad de este episodio se concentra en la impresionante presencia de Doug Jones (aquí sin los kilos de maquillaje con los que normalmente aparece en pantalla) dando vida a un hombre poseído por una Entidad mitológica del Nuevo Mundo.
Esperemos únicamente que la próxima serie de terror que llegue a nuestras pantallas recupere el buen paso que, en su momento, dieron productos como The Twilight Zone o Cuentos de la cripta, auténticas piezas de culto que quizás (sólo quizás) debían parte de su éxito a su muy bien aprovechado formato de media hora, que hasta el momento no se ha querido recuperar. Amanecerá y veremos.

5 comentarios:

BUDOKAN dijo...

Hace rato que espero una buena miniserie de terror. Saludos!

Sam_Loomis dijo...

Una lástima que aún cuando la temporada no terminaba decidieron cancelarla. Aunque digo esto mas bien por el hecho, que por el contenido de la serie en sí, que no fue nada más que mediocre en su ejecución en casi todos los aspectos. Aún espero una gran serie de horror, después de clásicos como "Tales from the Crypt" y sus contemporáneos, ya que "Masters of Horror" aún cuando tuvo sólidos episodios, en general no fue lo que yo esperaba.

Muchos Saludos

Hombre Lobo dijo...

El problema de "Masters of Horror" fue siempre que su calidad era muy desigual, pero al menos la premisa de que cada episodio fuera diferente en estilo y en intenciones se cumplía (al menos en la primera temporada). Es decir, había ciertamente una voluntad de hacer que cada capítulo de una hora tuviera ciertas virtudes cinematográficas. Todo eso se fue yendo al garete en la segunda temporada, es verdad, pero aún así seguía habiendo de vez en cuando algo bueno. "Fear Itself", en cambio, es televisiva en el sentido peyorativo de la palabra, y cualquiera de los ocho capítulos podría perfectamente haber durado media hora. En cuanto a los directores, da igual quien sea en cada uno de ellos, son perfectamente intercambiables.

Quizás la única excepción a este último sea el capítulo "New Year's Day", de Darren Lynn Bousman, quien repite los mismos trucos estéticos de sus entregas de "Saw", pero nada más.

Sir Laguna dijo...

Pues dices la verdad, hay poco destacable en esta serie, pero hasta donde la he visto me han gustado bastante Eater de Stuart Gordon New Year's Deay de Bousman (por la estetica, el cheesy giro en la trama y la espectacular chica protagonistas) y Skin and Bones, los otros cinco han sido regulares o malos.

R y Mc dijo...

Yo sólo he visto los 6 primeros y al acabar de ver 'New Year's Day' dije: hasta aquí hemos llegado. Me parece insultante, ridícula y lo peor que he visto en el género en... en... 30 de los 27 años que he vivido.

Del resto esperaba menos, así que realmente no me parecieron tan terribles. Pero en todo caso, nada destacable en ningún sentido, así que así nos quedamos, señores. Una lástima, de verdad.

R.