jueves, noviembre 01, 2012

Reseña: The Lords of Salem (2012)

Probablemente una de las películas más anticipadas por quien escribe estas líneas, The Lords of Salem (2012), lo nuevo de Rob Zombie, es una cinta que como era de esperarse ha terminado por dividir al público de una manera aún más radical que de costumbre. No es de extrañarse ya que incluso desde que salió el trailer era fácil darse cuenta de que estábamos ante el que con toda seguridad es el proyecto más ambicioso de su director, pero aquí incluso vamos a más; esta historia de brujería y satanismo urbano es no sólo la mayor apuesta de Zombie hasta la fecha, sino también muy probablemente su mejor película hasta ahora, aunque también es muy posible que sea esta la pieza que le termina de desterrar para siempre del cine de terror comercial.

Se trata también de una película muy sencilla en cuanto a argumento, con una estructura dramática muy similar a la que ya hemos visto en otros ejemplos similares como El bebé de Rosemary (1968) y la más reciente The House of the Devil (2009), y aunque Rob Zombie parezca haber dejado de lado su ambientación white trash de cintas anteriores, el relajamiento argumental parece haber propiciado una vuelta a sus supuestos excesos estéticos, haciendo alarde de un imaginario visual delirante en el que echa mano de su experiencia como diseñador de horrores de feria a la vez que aporta un tono sucio y desagradable muy alejado del ludismo de La casa de los mil cadáveres (2003). Todo esto hace que quizás el público espere un mayor énfasis en una trama que depara pocas sorpresas y que es bastante fácil de seguir: una maldición tejida alrededor de la ejecución de un cónclave de brujas en la Salem colonial y el regreso de una de ellas para traer al mundo al hijo de Lucifer. 

Como era de esperarse vuelven los actores habituales de Zombie como la infaltable Sheri Moon, el también imprescindible Ken Foree y hasta Sid Haig en un pequeño cameo. Asimismo, y en concordancia con sus películas anteriores, el director rescata algunas antiguas glorias del cine de género como Richard Lynch (en la que sería su última actuación en vida), Dee Wallace y una escalofriante Meg Foster en el papel de la bruja principal. Foster es probablemente una de las cosas que peor rollo da en la película ya desde el principio en la escena del aquelarre, y la suya es una presencia que se repite en varias ocasiones y da en cierta medida el tono a una película de terror atávica que aún con su sencillez argumental consigue ser altamente desconcertante.

Quizás sea precisamente por eso que The Lords of Salem nos pide a gritos un segundo visionado. Aquellos que sigan con interés su carrera cinematográfica no deberían dejarla pasar aunque sea por el festival de escenas delirantes que su director nos depara en este experimento en el que la complejidad narrativa cede el lugar a un discurso visual francamente psicótico en ocasiones. Sin embargo, hay que recordar al espectador desprevenido que estamos ante la que probablemente sea la película menos comercial de Rob Zombie, aún menos que Halloween 2 (2009), una cinta francamente incomprendida que aquí pronto nos encargaremos de reivindicar. Lo enrevesado de esta de la que hablamos hoy puede que eche a muchos para atrás, pero en un género como el de terror plagado sobre todo por la insensata repetición, el hecho de que alguien busque formas propias de discurso es muy encomiable. En esta ocasión yo sólo señalaría como carencia dramática el escaso nivel de "conflicto" y lo excesivamente fatídica que es su resolución final, algo que también pasa, por cierto, con Sinister (2012), otra cinta de terror reciente de la que hablaremos en otra ocasión. En cuanto a lo nuevo de Rob Zombie, concluyo diciendo que es una de las que más me ha sorprendido en mucho tiempo, con lo que se hace aún más triste aceptar la cruda realidad: aquellos que no la hayan pillado en un festival muy probablemente no la veréis nunca en una sala de cine.

2 comentarios:

Karla Hernandez dijo...

Buenísima película

Anónimo dijo...

La pasan todo el tiempo por hbo, cuando termina la peli sentis que esta incompleta quizas es porque su trama es muy simple
Lina