viernes, agosto 17, 2007

Apuntes para una breve historia de la explotación (2)

Lo que tenemos arriba de estas líneas es uno de los primeros carteles oficiales de The Hills Have Eyes 2 (2007), película que inexplicablemente decidieron titular en España como El retorno de los malditos. La cinta, además, forma parte del creciente catálogo de Fox Atomic, un estudio recientemente creado por la Fox y que se dedica principalmente a la producción de películas de terror rentables, es decir, casquería y poco más, y que en nuestros tiempos se producen como churros. A estas alturas ya sabemos que este engendro resultó ser de lo peor que nos ha caído este año, pero eso no nos impide apreciar las buenas artes del póster. La imagen de esa mano que sale del bulto arrastrado por el mutante, clavando sus dedos desesperada e inútilmente sobre la tierra, es el resumen perfecto de aquella máxima que ya conocíamos de la película anterior: la peor suerte les espera a aquellos que no tienen la "dicha" de morir instantáneamente. Sin sangre y sin mayores artificios, el cartel resume el espíritu de la película a la perfección (no olvidemos aquel excelente teaser trailer que prometía grandes cosas en apenas unos segundos).

Pero claro, alguien debe haber decidido que dicha versión del cartel era demasiado fuerte para el espectador promedio del Multiplex, por lo que una versión "censurada" no tardó en salir a la calle. En ella podemos ver al mismo mutante del primer cartel arrastrando su víctima, sólo que en esta ocasión, la futura pitanza humana está completamente envuelta en una mortaja cual momia de segunda categoría. Los censores al parecer indicaron que el cartel debía dejar bien claro que la víctima estaba muerta para no excitar demasiado el morbo del público, capaz de imaginarse toda clase de vejaciones posibles al pobre desdichado o desdichada que llegase a la guarida de los habitantes de las colinas radioactivas. No me deja de resultar al menos curioso que en una industria que prohíbe explícitamente la muestra de cadáveres en su material publicitario se hayan tomado tantas molestias a la hora de exhibir correctamente la condición de fiambre de una de sus creaciones. Me pregunto cuántas otras veces habrá sucedido. Ya lo sé: ninguna.

En Europa tuvimos una versión un poco menos light del cartel de marras. En ella se ve que la víctima efectivamente está muerta (la pose relajada de los pies así lo demuestra al menos) pero al mismo tiempo podemos ver algo de ella que nos demuestre que el mutante, esta vez caminando en otra dirección, no está arrastrando algo salido de la sección egipcia del Museo Británico. El tono del cartel es un poco más oscuro que en los ejemplos anteriores, pero la idea se mantiene, y sobre todo, lo hace de forma suavizada. Parece que los censores han ganado, ¿verdad? Pues no del todo.

Ya se sabe que el mercado de DVD's de horror es el nuevo autocine de nuestros tiempos, el terreno fértil donde "todo vale" y uno puede ser todo lo bestia que quiera, incluso más de lo que debería. La portada del DVD americano de The Hills Have Eyes 2 así lo atestigua. Una mirada basta para darnos cuenta de que con esta portada se han desquitado de todas las sutilezas que han tenido que inventar para las versiones anteriores. Aquella mano desesperada del primer cartel se convierte ahora en un torso humano convulsionado por el horror, entablando una lucha desesperada por escapar del maniático que le arrastra a lo que sin duda será un destino horrible (hecho evidenciado no sólo por las apetencias ya conocidas de los mutantes endogámicos, sino por el nada trivial hecho de que las letras del cartel están hechas con sangre, un líquido que además salpica la portada en más de un sitio). Así, con el método de la taza y media, pero a lo bestia, el cartel no solamente se cobra todas las malas pasadas de sus antecesores, sino que además logra hacer bastante ruido para atraer a los pobres incautos que no hayan visto la película durante su paso por los cines. Por supuesto no puedo dejar de notar (¿cómo hacerlo?) el hecho de que en esta ocasión sí nos queda bastante claro que la víctima es una mujer joven. Obviamente, una obra de arte tan "exquisita" como El retorno de los malditos no podía dejar por fuera a ese pequeño pero fiel grupo de pajilleros del gore, cuyo máximo deleite es contemplar en pantalla la evisceración de aquellas féminas que nunca les darán ni una mirada en la vida real. Si pensáis que estoy siendo demasiado duro con esta afirmación, os invito a revisar algunos de los comentarios dejados en el enlace de Youtube puesto más arriba.
Este ha sido el segundo de los apuntes para una breve historia de la explotación. ¿Habrá un tercero? Quien sabe.

5 comentarios:

Sir Laguna dijo...

Wow. Excelente post Hombre Lobo... que por cierto, te me adelantaste porque desde hace rato estaba planeando yo hacer un post sobre esto mismo... bueno, hasta de pronto tal vez lo haga.

Como sea... mi afiche favorito de esta mala pelicula (continuacion de una excelente pelicula por cierto) es el Latinoamericano. No mas por los ojos de la chica.

Cesare dijo...

por favor, que sea un tercero y un cuarto.... Me resultan unos post muy divertidos..

Eduardo dijo...

WoW!!
excelente
es increible la cantidad de conocimientos ke tienes al hacer este tipo de "reportajes".
Me encanta tu blog siempr elo visito, soy un fan del cine de horror (siendo las de zombies mis pelis favoritas).
Recien esta semana he podido porfin adkirir el dvd de Dead Alive, un deleite para mis ojos, espero poder ver algun dia alguna reseña de las oobras del antiguo Peter Jackson!!

hehehehe
saludos y espero ver una tercera parte!!

JohnTrent dijo...

Sin duda el mejor cartel es el último. Lo de la censura con estas cosas es algo absurdo, pero ya sabemos que seguirá sucediendo, y cada vez más, por mucho que los años avancen, parece que vamos en progresiva involución. Y que coño, veo más sádico el de “la momia” que el primero. A esta gente se les va la pinza o se aburren mucho…o las dos cosas.
Por lo demás, muy interesante el post.

Davo Valdés dijo...

Enhorabuena por esos posts.

Yo tengo la versión sin censura de este film. Una cosa muy mediocre pero con gran arte.