domingo, mayo 13, 2007

Reseña: Right to Die (2007)

Después de la notoriedad que alcanzara Homecoming (2005), de Joe Dante, se ha desatado una moda de ansias de polémica en gran parte del género del terror. Siguiendo este orden de ideas, la segunda temporada de Masters of Horror ha decidido al parecer capitalizar este anhelo a más no poder: la mayor parte de los episodios de esta segunda tanda esconden algún tipo de "mensaje" político o social a veces disimulado y a veces descarado, en una ocasiones acertado y en otras bastante cutre. Desde la fábula sobre la maldición del petróleo en The Damned Thing (2006), pasando por el retrato de Dick Cheney en el salón del asesino de Family (2006) hasta los patriarcales psicópatas de The Screwfly Solution (2006) y los chauvinistas caníbales de The Washingtonians (2007), parece que la política está a la orden del día en la serie de Mick Garris. Sin embargo, es Right to Die (2007) el que presenta la analogía más evidente en su marcado afán de polémica.

Dirigido por Rob Schmidt, realizador con poca experiencia de quien sólo conocemos el survival horror Wrong Turn (2003), este episodio toma prácticamente toda su inspiración de un hecho real: el circo mediático que se formó en Estados Unidos alrededor de la muerte de Terri Schiavo, la paciente comatosa que desató por enésima vez el debate sobre la eutanasia hace dos años. Esta experiencia está camuflada bajo la historia de una pareja, Cliff y Abbey Addison, que tras una fuerte pelea matrimonial sufren un terrible accidente de carretera. Cliff ha salido ileso, pero Abbey ha quedado al borde de la muerte y con horribles quemaduras en la totalidad de su cuerpo. Convertida en un amasijo inconsciente de carne viva, Abbey entra y sale de sus signos vitales sin parar, por lo que su esposo considera la posibilidad de "dejarla morir con dignidad". Sin embargo, Cliff tiene un problema mucho mayor que las hordas de detractores de la eutanasia que montan guardia en la clínica: cada vez que Abbey cae en un estado de inconsciencia, su espíritu regresa bajo la forma de un fantasma sediento de venganza.

Lo más increíble es que, a pesar de todo, funciona. Y es que a pesar de todo lo que he escrito arriba, Rob Schimdt acierta al mantener el centro de la historia un poco alejado de la polémica acerca de la eutanasia y con mayor énfasis en la venganza sobrenatural. Parte de los motivos por los cuales la trama se hace atractiva (al menos en sus inicios) es porque se siente como algo perfectamente plausible: Cliff es un hombre ordinario que comete un error y ahora no sabe como repararlo. La culpa que le atormenta constantemente lleva a situaciones realmente escabrosas en las que las visiones y ataques de su vengativa consorte le llevan a creer que ha perdido la razón. La figura de Abbey es, asimismo, lo suficientemente aterradora como para pensar que Schimdt podría brindarnos cosas interesantes en el fututo (irónico que directores en un principio poco prometedores como el que hoy nos ocupa y William Malone terminen mostrando garra mientras que grandes veteranos como John Carpenter o Dario Argento nos han fallado esta temporada).

Cerca de su final, Right to Die toma un giro argumental que no pienso develar aquí pero que me parece bastante desafortunado, ya que cambia gran parte de nuestra apreciación por los personajes. El episodio realmente no necesitaba este giro, pero a pesar de sus defectos, Rob Schmidt ha conseguido brindarnos un episodio compacto, efectivo y con sus correspondientes dosis de mal rollo y humor negro (atención a último cuadro, que sólo puedo calificar como macabramente descojonante). Una nota superior a la media es lo mínimo que, en mi opinión, se merece un director que, a primera vista, no merecería el calificativo de un "maestro del horror".



[Nota: no puedo dejar de comentar que después de cierta escena de bañera, las búsquedas en Google de fotos de la actriz principal (Julia Anderson) se han multiplicado por diez. Me pregunto por qué será...]

5 comentarios:

Sam_Loomis dijo...

"Right to Die" fue uno de los episodios más memorables para mí de la segunda temporada. Recuerdo haber tenido mis dudas de Rob Schmidt ya que realmente no es "master" del horror, pero me sorprendió basante con este episodio, pero no lo considero tan bueno como "Cigarette Burns" o "Imprint" de la primera temporada.

kuroi yume dijo...

Lo bueno es que evita la polémica llevándola al campo del humor. Para mi es todo un acierto.

Y de verdad se pregunta si será verdad lo del aumento de búsquedas de la actriz???

Yo no.

Dani Vázquez dijo...

Ya mismo me pondré a "buscarla" y verla tranquilito, no tiene mala pinta del todo. Aver que tal.
Por cierto, supercurrado tu blog, las secciones de zombies y eso me encantan porque soy un friki de estos seres que creó el gran Romero. Si puedes encontrar algo de lo que va ha producir este año te lo agradeceríamos.
Un Saludo!
Aja Yeaah

kuroi yume dijo...

dani vazquez: aquí encontrarás algo de historia del cine de zombies y un poquito de su futuro.

BUDOKAN dijo...

Creo que durante la década del 50 y los 80 el cine de terror ha expresado un vínculo con los mensajes políticos siempre que pudo. De hecho sus obras más salientes esconden una opinión puntal, pero en los '90 parece haberse adormecido hasta como dices reapareció Dante para refrescarlo. Vamos a ver que tal está este film que mencionas. Saludos!