lunes, diciembre 12, 2005

Reseña: What Lies Beneath (2000)

Anoche dieron en la tele What Lies Beneath (2000) y no resistí la tentación de hablar de ella hoy. Particularmente, esta película (que cuenta con una larga fila de detractores) siempre me ha fascinado por varios motivos, pero sobre todo por su factura técnica, obra de Robert Zemeckis, a quien siempre he considerado un "Steven Spielberg light", pero a quien no puedo negar grandes momentos. Ahora que Dreamworks ha sido oficialmente vendida a los titanes de Universal, pienso que se puede hacer justicia al hablar de uno de sus productos más exitosos. Porque lo es, sin duda: esta cinta de Zemeckis es la segunda película de terror que más dinero ha recaudado en la historia del cine (no, no voy a decirles cual es la primera, tendrán que averiguarlo ustedes mismos).

El título de la cinta ya hace referencia a aquello que se convierte rápidamente en el tema principal de la trama: los secretos, los detalles siniestros que se esconden bajo la superficie de una vida en apariencia perfecta. Absolutamente todo en la película apoya esta idea, desde el decorado (una casa idílica durante el día pero tenebrosa durante la noche) y un lago de apariencia sosegada pero con unas aguas profundas y oscuras. Los personajes principales tampoco escapan a esto: el matrimonio de Claire y Norman Spencer (interpretados por unos más que correctos Michele Pfeiffer y Harrison Ford) son en apariencia felices e inmaculados, dos seres maduros en la plenitud de la vida, con una hija que acaba de marcharse a la universidad, con un éxito profesional indiscutible (en el caso de él) y una sosegada tranquilidad de ama de casa de clase alta (en el caso de ella). Y sin embargo, cuando Claire comienza esta nueva etapa de su vida, la llegada de una manifestación de otro mundo, que en principio parece ligada a la desordenada y misteriosa conducta de sus vecinos, la empuja a la persecución de un misterio más cercano de lo que ella cree. Bajo la superficie de la cotidianidad se esconde el horror de aquello que se intenta ocultar pero que tarde o temprano se manifiesta en toda su furia.

What Lies Beneath fue una película producida a toda prisa. Zemeckis la rodó toda durante el tiempo que le tomó a Tom Hanks adelgazar para completar el rodaje de Cast Away (2000), estrenada el mismo año. No se nota. Y digo no se nota porque cada elemento de la historia tiene su relación con el tema que se intenta explorar. Es imposible dar ejemplos sin arruinar en cierta medida la trama, pero todo aquel que la vea debería prestar atención a ciertos detalles como el lago o el nombre de la pequeña tienda que Claire visita en el pueblo de Adamant. En este sentido, la importancia de los secretos es tan vital en la película de Zemeckis que el mayor error (a mi parecer) de la película proviene de su proceso publicitario, especialmente con un avance y un tagline que arruinan casi por completo la experiencia (el avance es especialmente nocivo, toda persona debería abstenerse de verlo). En cuanto a la factura técnica, Zemeckis agota prácticamente todas las referencias a Hitchcock que puede haber, desde varios planos hasta la música, e incluso el nombre de un personaje que tiene mucho que ver con su desenvolvimiento final. Y es que precisamente, una de las cosas que este director ha repetido hasta el cansacio es su deseo con What Lies Beneath de hacer la película que Hitchcock hubiese hecho de haber contado con los medios digitales tan comunes hoy en día.

Si lo logró o no, eso ya corresponde juzgarlo a cada quien, pero para mí esta película resulta todo un disfrute, con sustos que a veces son fáciles (un teléfono que suena de repente) y a veces no (cierta escena con una Michele Pfeiffer convertida en tentadora femme fatale, manzana y todo, me parece absolutamente genial). A mi juicio recomendable sin duda.

7 comentarios:

Alvy Singer dijo...

Robert Zemeckis, el apadrinado de Spielberg, sufre como Ron Howard un "anhelo de trascendencia" subestimando que sus cintas fantasticas ochenteras eran mucho mas geniales.

"Lo que la verdad esconde" es un pastiche hitchockiano. ¿Que ocurre? Que yo estoy en sus filas de detractores. ¿Por qué?
- Porque me aburrí soberanamente.
-Porque el guión era tópico a mas no poder y tremendamente mediocre.
-Porque el film no arrancaba emoción en el climax final.
Y porque Zemeckis, no sabe, que para plagiar/homenajear a Hitchcock hay que hacerlo con gracia y tambien hay que confeccionar un buen producto cinematográfico.
Y de manejar un guion tramposo, solo lo sabe hacer Hitchock. Y de imitar con brío estas trampas solo sabe hacer Brian De Palma.

Y por eso esta cinta no despertó en mi nada.

Un saludo y bien argumentada reseña!

SALOMON dijo...

SIN PENA NI GLORIA

X'CANFOSH dijo...

PUES YO TE VOY A DECIR QUE ME GUSTARON TRES RESEÑAS TUYAS LAS DE GINGER SNAPS Y ALTA TENSION, MUY BUENAS, AVER SI LE ECHAS UN OJON A MI BLOGGER NO?

Hombre Lobo dijo...

Tranquilos señores. Ya sé que estoy prácticamente solo en mi aprecio por esta película. No pasa nada.

Anónimo dijo...

Yo la vi hasta el final, pero de haber apagado alguien la tele creo que ni siquiera habría pestañeado a modo de protesta. No es que me parezca mala, pero me deja indiferente.

protheus dijo...

Excelente película.
Excelentes actuaciones (Ford y Michelle, dos monstruos sagrados para mí).
Lástima la escena, ya al final, donde la muerta hala a su profe y amante hacia el fondo del lago. Lástima. Era prescindible, innecesaria e infantil.

Lobo: estoy contigo. Gran película. Creo que la decepción viene porque los protagonistan no luchan a latigazos; él, con un sombrero Stetson y ella en un apretado traje de cuero negro.

mortìfaga dijo...

pues a mi sì me gustò mucho y la tengo en mi colecciòn. =)