jueves, octubre 29, 2015

Reseña: Tales of Halloween (2015)

Siguiendo con este mini-ciclo dedicado a la Noche de Brujas, otra película que tuve la oportunidad de ver este verano fue Tales of Halloween (2015), la cual, tal como su nombre deja entrever, participa de la relativamente reciente moda de las cintas de antología como V/H/S (2012) o The ABCs of Death (2013), pero esta vez con las festividades de Halloween como tema principal. Al igual que las dos cintas antes mencionadas, esta que tenemos aquí hoy también ofrece el gancho de que sus diez historias están realizadas por diez directores distintos, entre los que se cuentan nombres muy sonados del cine de terror como Darren Lynn Bousman, Neil Marshall o Lucky McKee. En este sentido lo tiene todo para triunfar, y sin embargo el resultado me entusiasmó más bien poco.

El principal motivo creo que tiene que ver con unas falsas expectativas que me había creado. Lo cierto es que Tales of Halloween tiene otra visión de la Noche de Brujas muy distinta a la que realmente me interesa; no estamos hablando aquí de un aprovechamiento del lado mitológico de la fiesta de Samhain sino más bien del lado lúdico de la festividad en la cultura americana, y para eso la cinta incluso reduce su escenario a un ambiente único que declara abiertamente sus intenciones. Es así como las diez historias que componen el largometraje tienen lugar todas en una misma noche y en un mismo barrio, aspecto que por cierto está muy bien hecho ya que incluso algunos extras y personajes secundarios se repiten, con lo que hay una muy buena idea de unidad que para variar está muy bien llevada a cabo. Hay que reconocer que el ambiente de suburbio americano está realizado de forma muy eficaz pero también es algo ya muy visto y que en ocasiones me parece la salida fácil a este tipo de argumentos.

De todas formas, mi principal problema con la película reside en la desigual calidad de sus segmentos, algo inevitable si se tiene en cuenta que son diez y que por lo tanto muchos de ellos son apresurados al estar comprimidos dentro de un único largometraje de noventa minutos. Además sus pocas ambiciones se dejan notar en su entrega casi incondicional a la comedia. Ninguno de los diez segmentos es del todo "serio"; todos ellos inclinan la balanza hacia la comicidad (algunos con más éxito que otros), con un toque nostálgico más cercano a una versión en anfetaminas de los cómics de la EC, y (lo que quizás es más grave) la uniformidad del estilo hace que todos ellos se parezcan demasiado y se diluya la personalidad individual de sus respectivos directores. En realidad todos los segmentos parecen hechos por el mismo director y en las pocas ocasiones en que reconocí al autor de los segmentos fue por el elenco. Por ejemplo: reconocí el segmento de Lucky McKee (uno de los mejores, por cierto) sólo porque en él actuaba Pollyanna McIntosh, la espectacular protagonista de The Woman (2011). La verdad es que la cantidad de cameos que hay en esta película es impresionante y en ocasiones es un gusto irlos reconociendo. Lástima que la escasa duración de los episodios haga que la mayoría se quede en la superficie.

Tales of Halloween es para un tipo de público muy específico, ese que se disfraza en la Noche de Brujas y siente simpatía por los monstruos y el lado más juguetón de las fiestas. En ese sentido es una película muy interesante con grandes momentos y algunos trabajos sobresalientes, aunque se quedará corta para aquellos que busquen un relato de terror puro ya que incluso en sus momentos más fuertes vemos aquí unas intenciones más inclinadas hacia la comedia de horror colorida que a cualquier otra cosa. Con todo eso es muy buena y si estáis buscando algo para ver en grupo y celebrar el 31 de octubre esta es una muy apropiada opción.

2 comentarios:

Hunter Crow dijo...

buena reseña amigo
igual la vi :D
es divertida para Halloween si uno busca recordar
esos años en donde te sentabas frente a la TV a ver Goosebumps
Saludos

Anónimo dijo...

¿En serio te gustó la historia de McKee? Para mí fue la más absurda e insustancial de la película. Salvo la cara lujuriosa y malévola de McIntosh, es descartable. Más bien a mí me resultaron más efectivas, con sus limitaciones, aquellas que no lindaban con la comedia y pretendían ser de horror clásico: "Sweet Tooth", "Trick" (que daría para mucho más), "Grimm Grinning Ghost" y "The Ransom of Rusty Rex". Mención aparte a esa encantadora bazofia: "Friday the 31st" digna del cine Z. En suma, película muy limitada y que olvidas apenas acaba.