viernes, diciembre 06, 2013

Reseña: La matanza de Texas 3D (2013)

La séptima entrega en la saga de La matanza de Texas es borrón y cuenta nueva, cosa que no debería sorprendernos ya que ese es el estado natural de prácticamente todas las encarnaciones que han salido después de la original de Tobe Hooper, salvo en un par de ocasiones en las que los responsables sí que se atrevieron a hacer una secuela. Esta vez, y exactamente una década tras el remake de la Platinum Dunes (al que visto lo visto me han entrado ganas de volver), llega La matanza de Texas 3D (2013), una continuación directa de la primera parte realizada casi cuatro décadas después, y que ignora por completo todas las demás entregas buscando ser la continuación definitiva de la original, ahora con el gimmick de las tres dimensiones incorporado.

Destacando primero lo bueno, la película tiene unos primeros quince minutos excelentes, que funcionan como un macabro epílogo de la original del 74 en el que los miembros sobrevivientes de la familia Sawyer se enfrentan a una turba furiosa. Esta secuencia sirve no sólo para cerrar el primer capítulo sino además para borrar de un plumazo todas las continuaciones que la película ha tenido, aunque se nota cierta reverencia hacia el camino andado previamente al incluir sendos cameos de Gunnar Hansen (el Leatherface original) y Bill Moseley, inolvidable por su participación en La matanza de Texas 2 (1986). Lástima que tras este espectacular inicio la película se desinfle sin remedio. No exagero; si bien no esperaba que este nuevo e innecesario reinicio fuese una buena película, nunca me imaginé que llegaría incluso a proyectar una luz positiva sobre el remake del 2003, que con sus carencias al menos tenía un estilo y estética propios.

La matanza de Texas 3D, por el contrario, se rinde a un formato de horror juvenil de toda la vida en el que no hay sorpresa alguna y al que fácilmente hubiésemos podido dar cualquier otro título. Una vez más se comete el error de intentar convertir la saga en un slasher convencional, esta vez poniendo a un Leatherface solitario que al prescindir de la familia de caníbales tira por la borda lo que probablemente es el elemento más reconocible de la saga. Se repite una vez más el mismo esquema de jóvenes citadinos en un ambiente rural hostil que deben enfrentarse a un terrible asesino enmascarado y van muriendo de uno en uno. Encima la película es parca en cuanto a violencia, y únicamente puedo destacar aquí a su guapísima protagonista, Alexandra Daddario, estrella juvenil en alza gracias a las películas de Percy Jackson que es una seria contendora a la más hermosa final girl en muchos años.

La edad de los protagonistas trae a colación algo que ya muchos han comentado y es la inconsistencia cronológica de la película, que insiste en ser una secuela ambientada en tiempos actuales (hay smartphones) pero que supuestamente ocurre unos veinte años después de la original. Este detalle, que parece una tontería pero llega incluso a distraer de la trama, no es más que otra muestra de desidia de una película que parece haber sido hecha a golpes y sin ningún interés por hacer algo interesante con una franquicia que merece un mejor tratamiento que el que ha tenido últimamente. Si bien esta vez al gigantón de la motosierra no le quitan la máscara, sí que lo despojan de todo su interés al hacer de él un asesino genérico que en poco se diferencia de tantas otras historias de matarifes anónimos que han pasado por aquí. Es una lástima que la película no haya conseguido estar a la altura de ese prólogo que consiguió, como mucho, hacerme querer ver de nuevo la original. No voy a recomendarla aquí por ser la respuesta obvia, así que para aquellos que quieran ver un mejor ejemplo de jóvenes perdidos en el hostil ambiente de la América profunda les invito a que echen un vistazo a La casa de cera (2005), una película que curiosamente toma muchos elementos de la saga de TCM y que sin duda está mucho mejor que esta insípida vuelta a los orígenes.

3 comentarios:

Sir Laguna dijo...

Ciertamente la película es terrible, pero lo interesante es que estamos de acuerdo en dos cosas; 1. Alexandra Dadario es increiblemente bella. 2. La Casa de Cera es una buena película.

Anónimo dijo...

Me encanta el empalamiento de Paris Hilton en L Casa de Cera

Simplemente Matt dijo...

La película no me ha gustado para nada. Sobre la casa de cera.. siempre tuve un "no se qué es pero no me gusta". Un saludo!!

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