miércoles, diciembre 26, 2012

Reseña: Juan de los muertos (2011)

Fácilmente catalogable como el primer clásico de medianoche del cine cubano, Juan de los muertos (2011) ha sido para mí no sólo una gratísima sorpresa este año sino también una serie contendora para una de las comedias de zombis más disfrutables de los últimos tiempos, algo nada fácil ahora que precisamente el cine de muertos vivientes se encuentra en uno de sus momentos más prolíficos. No porque sea una muestra de originalidad ni mucho menos, sino por la manera tan eficiente como logra trasladar el tema de lo zombi a un contexto completamente nuevo sin olvidarse de toda la tradición cinéfila que tiene detrás. Pero es también, por encima de todo, una cinta muy divertida que merece un lugar de honor entre las mejores comedias con cadáveres ambulantes de por medio.

El argumento es algo que sin duda habréis escuchado mucho antes de su estreno, con una epidemia zombi desatándose en la Habana y nuestro héroe Juan atrincherándose junto a sus amigos e intentando sobrevivir en un ambiente hostil a la vez que intentan sacar el mejor provecho de la situación. Algo que me ha parecido curioso, sin embargo, es la manera como la mayor parte del material publicitario (así como la mayoría de las reseñas que he leído desde su ya lejano estreno) hacen hincapié en dos elementos; el curioso "negocio" que monta Juan al desatarse la epidemia (básicamente, eliminar a tus seres queridos zombificados) y los toques de sátira política son a menudo destacados como si fuesen el tema central de la cinta cuando no es así. Ambas cosas, si bien están presentes, no conforman el principal discurso de una película que por el contrario cumple con cabalidad una estructura bastante típica de este tipo de cine, con los protagonistas refugiándose de la epidemia inicialmente, luego intentando sacar provecho y finalmente procurando huir lejos al desbordarse la situación. 

No quiere decir esto que el director y guionista Alejandro Brugués haya renunciado al comentario social. Lo que ocurre es que si hay un "mensaje" en Juan de los muertos es uno que está por encima del tema político, y no es otro que la historia de un hombre que se define ante todo como "sobreviviente" y que honestamente no ve la epidemia zombi como algo más difícil que la ya de por sí azarosa vida en la nación tropical. En este sentido la película cuenta con un aliado increíble en la figura del actor protagonista Alexis Díaz de Villegas, quien está perfecto en el papel de Juan y transmite de forma increíble el candor que se oculta tras la aparente indolencia y parsimonia de su personaje. En realidad todos los personajes están muy bien dibujados, huyendo además de los estereotipos de este tipo de películas y dando la vuelta a algunos de sus más conocidos clichés y giros argumentales como la ya arriba mencionada dificultad de acabar con tus seres queridos o el típico problema que surge cuando un personaje es mordido y lo oculta al resto del grupo. Estos detalles, así como las sutiles referencias a otros clásicos de lo zombi como Braindead (1992) o el eterno debate entre los zombis lentos contra los rápidos, demuestran además que estamos ante una película con un genuino amor por el género que toca, y ante unos cineastas que evidentemente conocen el cine de zombis, y no simplemente otras parodias del cine de zombis.

Con todo esto, y si sumamos además unos niveles de producción bastante buenos y la nada desdeñable odisea de rodar el Apocalipsis en los escenarios más icónicos de La Habana, tenemos en Juan de los muertos una película entrañable que hay que ver y atesorar. Aquí en donde vivo llegó tarde, tras habérmela perdido en festivales y en su estreno original, pero la espera en mi caso valió la pena porque he salido encantado no sólo por lo divertida y tremendista que ha resultado ser, sino además por ese final tan genuinamente conmovedor que en lo particular me ha reconciliado con cierta visión de mundo más allá de lo meramente cinematográfico. Sinceramente, muy recomendable.

3 comentarios:

mili dijo...

Tuve la oportunidad de verla hace unos meses durante el festival de cine de Lima y es la que mas recuerdo, entretenida, por momentos cómica y sobre todo original, aun recuerdo aquello de "yo soy un sobreviviente. Sobreviví a la guerra de Angola, al Mariel, al Período especial y a esta cosa rara que vino después", "denme un filo y yo me las arreglo". Justo cuando uno creía que ya se había visto (o leído) todo sobre zombies.

Saludos!

Anónimo dijo...

Precisamente la via hace unos dias y tambien me sorprendio gratamente, despues de leer todo tipo de criticas destructivas.

Si bien en ciertos momentos adolece de caidas de ritmo importantes, el filme es muy disfrutable, divertido y su final es estupendo. Muy recomendable.

Henry T dijo...

Me provoco catarsis, y fue divertida.
Muy buena reseña =D