domingo, septiembre 23, 2012

Reseña: Prometheus (2012)

Primera pregunta que surge en cuanto a Prometheus (2012) (pregunta en la que se basaba, por cierto, gran parte de su campaña publicitaria) es si estamos o no ante una precuela del Alien (1979) de Ridley Scott. La respuesta tras haber visto finalmente la película es que sí, estamos sin duda ante una película que resuelve gran parte de los misterios que se abrían con la cinta que dio inicio a la saga de nuestros xenomorfos favoritos, pero también es cierto que dichos alienígenas no son lo principal aquí, e incluso el argumento se dedica no tanto a anticipar sino a extender ese universo en el que la historia se desarrolla, un cambio entre otras cosas bienvenido ya que difícilmente se podía seguir explotando la saga de la misma manera. La historia de aquellos terribles seres de ácido en las venas queda en esta ocasión empequeñecida ante el gigantesco alcance de este acercamiento al Mito (así, con mayúsculas) que Ridley Scott ha creado. Para que os hagáis una idea, es como si Prometheus fuese la película principal y Alien un spin-off exitoso que parte de un detalle muy pequeño en la historia y que tiene sus propias continuaciones.

En cuanto a la que nos ocupa hoy, hay una cosa que hay que mencionar y que fue lo primero en que pensé tras salir del cine. Por todos es sabido las reacciones encontradas que ha tenido Prometheus a su paso por la cartelera, desde aquellos que la califican de genialidad hasta otros que se refieren a ella como la mayor tomadura de pelo de los últimos años. Dicho radicalismo de opiniones del espectador promedio de hoy en día es por desgracia uno de los mayores cánceres que el cine de género sufre en nuestros tiempos, pero hay una lógica detrás: personalmente encontré esta película muy entretenida, pero puedo entender por qué a tanta gente no le ha gustado. Como siempre, el punto de discrepancia tiene que ver con las expectativas que la propia publicidad de la película se ha encargado de levantar, no sólo en cuanto a precuela de Alien sino también por el hecho de que incluso el trailer parecía augurar una película de ciencia-ficción "seria" con preguntas "profundas" acerca de la condición humana, la relación con lo Divino y la búsqueda de lo Absoluto. Grandes palabras, grandes conceptos.

La realidad es sin embargo muy distinta, y hay que decirlo: Prometheus es en realidad una película muy sencilla en cuanto a su base argumental y con un tratamiento de la ciencia-ficción mucho más cercano a los trabajos de Roger Corman que a las paridas filosóficas que muchos se estaban esperando. Al final, la película de Ridley Scott es una historia bastante convencional en el que una serie de personajes viajan a un planeta desconocido y encuentras ruinas de una civilización extraterrestre habitadas por terribles peligros, y la mención a Corman no es casual porque hay muchos puntos en común con La galaxia del terror (1981) como para creer en la simple casualidad, incluyendo el barniz místico-religioso que la cinta ostenta. Un barniz que por supuesto no impide que la película avance un poco atolondradamente, con detalles francamente (e involuntariamente) cómicos y situaciones y personajes un tanto absurdas e inexplicables que nos muestran que no estamos realmente ante una película seria.

Este detalle puede hacer, sin embargo, que algunos hayan pasado por alto los aspecto realmente positivos de Prometheus, entre ellos el espectacular mundo estético que ha creado Ridley Scott, enorme no sólo como espacio físico sino también como punto de partida para un argumento que podría ser desarrollado en las (inevitables) secuelas. Lástima que en varias ocasiones me ha dado la impresión de que estamos viendo realmente una versión resumida de una película que debió haber sido más larga, porque el interés existe, y la cinta despierta realmente las ganas de saber más de la historia de aquellos personajes que investigan aquel mundo desconocido al menos antes de que surja por primera vez el peligro. Es en este momento donde para mí la película se desinfla un poco y pierde gran parte de su interés. Pero con todo y eso, es una cinta atractiva que merece ser vista ya no como antesala de Alien (en este sentido la coda final del metraje para enlazar con la cinta del 79 me sobra muchísimo) sino como ejemplo de ciencia-ficción de aventuras entretenido y eficaz. Id a verla con esa mentalidad y no saldréis decepcionados.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me pareció una película muy entretenida con un guión muy estúpido (esos "científicos" que parecen profundamente idiotas, como adolescente de un slasher ochentero...)
Victor Hernández

Gary Rivera dijo...

A mi me gusto! pero no negare que fui con la intencion de saber muchisimo mas acerca de los aliens.
Me dejaron con las ganas!

Lo cual hace que junte mucha paciencia para ver la secuela...

Un abrazo!
muy buena entrada!

Anónimo dijo...

Odio quedar como un cascarrabias porque creo haber superado la época odio-amo-me-indigno-es-la-mejor-película-de-la-historia, pero me pareció terrible.

La falta de coherencia interna, sobre todo para una película que está repleta de simbolismo, creo que es imperdonable.

Toy Joy dijo...

A mi me parece un engaño.

No es que la película no sea entretenida, o que el argumento me parezca mejor o peor,...es que cuando te la venden como precuela de ALIEN, uno se espera un tratamiento serio de la Ciencia Ficcion. Espera personajes más sólidos, con reacciones serias y lógicas con los acontencimientos...y no una panda de "tontolabas" con reacciones y comportamientos ilógicos, y propios de una peli barata de acción.

Por otro lado, efectivamente el argumento parece que empieza muy bien, pero acaba DE RISA (Spoilers), lombrices presentes "por la cara" en un planeta inerte, que esperan a la llegada de nuestros protas, para tocar una substancia que lleva alli miles de años, y asi convertirse de repente en proto-facehuggers, y a cada "contacto fisico" se sucede una mutación más ridícula que la anterior, y uno no ve cuando las mutaciones van a cesar,..y en base a que,...zombi ultrafuerte --> pulpo gigante --> proto-alien.

Á su favor, el hecho de que no es una precuela directa de Alien, ya que varias incongruencias, nos indican que ni es la nave, ni el lugar de desarrollo de ALIEN,...aunque en principio lo parezca,...

Caos dijo...

Ayer la vi, aunque la crítica era terrible contra ella.

Sinceramente, podría volver a verla sin problemas, me pareció muy entretenida.

Saludos. Y suerte con el libro.