lunes, julio 18, 2011

Reseña: Mum & Dad (2008)

A pesar de ser una de las más recientes entradas destacables del horror británico independiente, Mum & Dad (2008) parte con la desventaja de no sorprender demasiado a aquellos más acostumbrados a este tipo de relatos de horror físico. Todo en ella muestra cosas que ya hemos visto antes en muchas ocasiones, partiendo de la base argumental de una chica prisionera de una familia de perturbados psicópatas que se cebarán con ella durante casi todo el metraje, esquema popularizado tras La matanza de Texas (1974) y que aquí encuentra una de sus más recientes encarnaciones. Hay, sin embargo, diferencias sustanciales en esta película que la hacen un ejemplo más interesante de lo que pudiera parecer en un principio. En primer lugar, la cinta acomete de forma exitosa el riesgo que significa situar su argumento en un contexto netamente urbano (específicamente, una residencia de clase media-baja en las inmediaciones del aeropuerto de Heathrow, en Londres), lo que ya de entrada evita la ambientación rural que suele acompañar este tipo de trabajos.

En segundo lugar, Mum & Dad desarrolla su ya trillado argumento de una forma mucho más inteligente de lo normal al mostrar a la familia de psicópatas de una forma mucho más detallada dando importancia a las miserias personales de sus miembros y de cómo la estructura familiar depende exclusivamente de un juego de dominación del que todos forman parte, manteniendo una estructura autoritaria vertical en la que la espantosa figura del padre brutal, represivo e irascible se complemente con una madre portadora de un sadismo y una crueldad que tiene mucho de gratificación sexual, elementos que ambos intentan inculcar a sus hijos “adoptivos”.

Con todo esto sólo queremos decir que la película consigue dar a sus personajes un delicado equilibrio que les aleja un tanto de la sórdida caricatura paleta normalmente dada a este tipo de psicópatas; lo realmente terrible de esta familia es lo normal que parece en la superficie y el hecho de que detrás de su locura parece haber un método y una lógica bastante retorcida pero sin duda presente. No quiere decir esto, sin embargo, que el director y guionista Steven Sheil escatime esfuerzos a la hora de mostrar todo el repertorio de depravaciones de las que estos seres son capaces y que sin duda consiguen el efecto buscado de hacernos temer genuinamente por la vida de la joven protagonista.

Todos estos excesos de violencia y ensañamiento (remedo sin duda no sólo de La matanza de Texas sino también de Hostel (2006), película de la que esta cinta hasta cierto punto toma su esquema y lo invierte) está intercalado con un humor bastante negro que no pasa desapercibido y que está centrado sobre todo en el espectacular trabajo actoral de Perry Benson como el padre, hecho curioso dado que este actor es principalmente conocido por su trabajo en comedias que en poco desentonan con el elemento estrafalario y satírico de las clases populares urbanas que Mum & Dad parece entrever. De todas formas, este ángulo humorístico mezclado eficientemente con una película tan depravada como esta la convierten en una pieza muy recomendable dentro del panorama británico de terror, por mucho que su premisa ya esté bastante vista.

1 comentario:

Perse dijo...

Ufff, a mí no me gustó nada... me pareció cutre, cutre.... se me hizo aburrida, tediosa y encima el final te deja como pensando : ¿Solo esto????
No sé, no me moló y además hay una escena que es realmente repugnante.....