sábado, agosto 14, 2010

Reseña: Splice (2009)

El caso de Vincenzo Natali es el de un director encumbrado como algo cercano a un autor de culto principalmente por la película Cube (1997), que hoy en día sigue siendo su obra más popular a pesar de que el canadiense ha seguido la senda de la ciencia-ficción alegórica en cintas posteriores como Cypher (2002) o Nothing (2003). Debo reconocer que no he visto todavía estas dos, lo cual se justifica hasta cierto punto en lo relativamente desapercibido que ha pasado Natali durante todos estos años, sumido por lo visto en un silencio que se ha roto con una de sus películas más anticipadas, Splice (2009), una curiosa mezcla de fábula moralista y monster-movie que intenta balancear varios géneros a la vez, desde las desventuras de científicos amorales hasta aquello que tan acertadamente se conoce como ciencia-ficción guarra. El nombre de Guillermo del Toro (uno de los muchos productores de la cinta) ha lanzado una idea errónea sobre Splice y su pertenencia a la variante más fantasiosa de los monstruos, porque lo cierto es que la película de Natali es una mezcla bastante caótica de estilos que revela de forma bastante evidente lo accidentado de su producción y lo mucho que luchó su director para finalmente lograr su muy retrasado estreno, ya que sus ocasionales grandes ideas se pierden un poco en lo que resulta a todas luces una película un tanto limitada.

Tras un muy pobre comienzo aderezado con todo y secuencia musical para hacer avanzar la trama, la película llega a lo realmente importante al mostrar el momento en el que los dos científicos protagonistas deciden ir más allá de lo permitido y crear una forma de vida artificial llamada "Dren", un coctel de ADN de varias especies diferentes, incluyendo la humana, a la que mantienen oculta de todos con la esperanza de poder observar por completo su acelerado ciclo vital. Es la relación entre los dos científicos y la impredecible criatura el centro argumental de la película (de hecho el 90% de la cinta muestra sólo estos tres personajes), que más adelante incluirá las ya conocidas dificultades de instintos maternales frustrados y los peligros de mantener a raya a una criatura que muestra poco control en sus instintos más básicos como la alimentación y (como no) la reproducción. En ocasiones estas ideas ponen a prueba la credulidad del público a un nivel un tanto excesivo ya que los dos protagonistas no parecen tener en ningún momento idea de la magnitud de lo que han hecho ni de los numerosos inconvenientes de dejar a un ser como este fuera de su vista.

Este sería después de todo un mal menor, ya que el principal problema de Splice viene a ser su aparente necesidad de tocar varios puntos clave de distintas temáticas de ciencia-ficción sin decidirse por ningún camino a seguir, como si Natali y el resto de sus responsables hubiesen querido confeccionar una película que funcionase a la vez como alegoría fantástica de la ciencia como acto "creativo" (en el sentido de aquellos grandes avances científicos vistos como un fin en sí mismo y no como un servicio a la Humanidad), película de monstruos al uso y fantasía erótica de sci-fi calenturienta. En lo primero no termina de funcionar porque los preceptos científicos sobre los que se asienta la película son de baratillo, y en cuanto a lo último cabe decir que la película es sorprendentemente recatada y aburrida en todo lo que tiene que ver con sexo; en este sentido resulta inevitable la comparación con otras obras de erotismo fantacientífico como Species (1995), la cual con todo y su tratamiento "cinemax" del sexo resulta mucho más transgresora y sobre todo bastante más divertida.

Donde funciona mejor Splice es probablemente en su faceta de monster movie, la cual tarda demasiado en llegar pero sin duda contiene los mejores momentos de la película, especialmente aquellos que tienen que ver con la criatura Dren y la frágil y conflictiva relación que tiene con sus creadores. Una vez más resulta sorprendente la manera en que el público logra anticipar el inevitable desastre mucho antes que los despistados personajes protagonistas, pero al menos el "monstruo" está bastante bien caracterizado y hace olvidar por momentos lo aburrido de la cinta y lo indecisa que esta parece estar en cuanto a cual es su naturaleza. Natali ha hablado en más de una ocasión de lo difícil que fue lograr que esta película se estrenara, y aunque desconozco los detalles, sí parece estar bastante manoseada por intereses ajenos y haber sido manipulada para adaptarla a un público más genérico que los seguidores de la obra anterior de este director. Con todo y eso, es una historia interesante a la cual no vendría mal un Director's Cut en condiciones (algún día). Tal como está, me ha parecido curiosa pero al final bastante olvidable.

7 comentarios:

@ngel dijo...

Muy currada tu crítica , ami tampoco me acabo de hacer mucho y fui a verla principalmente para sacar conclusiones própias y por el director ,aparte fui al preestreno gratis ,jeje ,que tambien influye lo suyo ,cuando se estaba acabando la película tenia unas ganas tremendas de abandonar el cine ya que no me estaba aportando nada ese final malo ,y eso que por momentos como dices no estaba mal ,ahora cuando los protas empiezan a hacer el tonto y decir tonterias queriendo hacer gracia ,tambien dejaba mucho que desear...saludos!

Sir Laguna dijo...

Mi reseña: http://cinedehorror2.blogspot.com/2010/08/splice.html.

Noto que me gusto mucho mas que a ti.

wolvie dijo...

Para mi gusto de las peores películas "fantásticas" que he visto en años. No puedo creerme que Natali haya hecho "eso" después de obras como "Cube" i "Cypher". Los actores mal, muy mal sobretodo Brody.La trama muy lenta al principio, se recrea en explicar la evolución del "monstruito" y luego de repente tiene que ir todo rápido y ya se sabe que cuando la prisa aprieta....... en definitiva, una gran decepción.

Kurazaybo dijo...

A mi me gustó y me parecio original, aunque ciertamente muy llena de altibajos. No puedo creer que no hayas mencionado "The fly", película a la que Splice hace mas de un guiño.

Javi Gómez dijo...

Hasta el tipico final de bicho mata a todo dios, y abierto a secuela (pobre pobre), la verdad que la pelicula está bastante bien. pero ese final tan de topicazo...

Andros dijo...

Yo pense que Splice iba a salir este año, o no?

Isaias dijo...

Es una pena que la película pierda el norte en su parte final, bastante tópica e incluso previsible. Si se hubiese desarrollado de otra forma más original, hubiese sido bastante interesante.

Por cierto, buen blog, lo añado a mis favoritos :)