miércoles, marzo 25, 2015

Reseña: Spring (2014)

Entré a ella sin saber absolutamente nada y quedé gratamente sorprendido al descubrir en Spring (2014) uno de los mejores ejemplos recientes de mezclar de forma exitosa géneros diametralmente opuestos; si bien los componentes de horror están allí, la verdad es que esta es en realidad una cinta de claro corte fantástico que desemboca en un romance sobrenatural, y tanto su argumento como su marcado carácter exótico le dan una estructura innegable de cuento de hadas moderno. Con el tiempo hemos tenido muchos ejemplos similares, pero pocos tan destacables.

Comienza, eso sí, como una película muy diferente, con nuestro protagonista huyendo de su país por problemas legales e iniciando una aventura de mochilero por Europa que lo lleva hasta un pueblo costero italiano, donde conoce a una hermosa chica que podría o no ser un monstruo. Dicho así el argumento parece por un lado la típica historia de terror de turistas o una monster movie en toda regla, pero muy pronto esto cambia. En primer lugar porque, contrariamente a lo que suele suceder en este tipo de cine, la revelación acerca de la verdadera naturaleza de la chica se revela muy pronto, y el personaje en cuestión no es simplemente antagónico sino que tiene tanto protagonismo como el chico, y gran parte del tiempo de metraje se va en hablar de sus orígenes y de la verdad acerca de su condición polimorfa.

De hecho es la profusión en los diálogos una de las cosas que más me llamaron la atención; casi toda la cinta transcurre entre estos dos únicos personajes, y la mayor parte de su interacción es dramática (salvo una escena en particular que alude precisamente a ese aspecto de "trampa para turistas" la película es muy parca en horror) y no deja de resaltar en todo momento los conflictos morales que la chica tiene con su naturaleza. La gran cantidad de diálogos y el constante paseo por el hermoso (y antiguo) paisaje del sur de Italia me hicieron pensar en una hipotética versión fantaterrorífica de Antes del amanecer (1995), con la que comparte muchos temas no sólo en cuanto a su vertiente romántica sino también en cuanto a la búsqueda de sentido vital. Pero todo esto, a pesar de lo que muchos podáis pensar, no se siente para nada forzado y está dotado de algunas imágenes de gran belleza. 

Probablemente esta película no sea del agrado de todos los visitantes de esta página debido a la evidente carga romántica y el hecho de que sus componentes de horror cedan preferencia a la fantasía mitológica, pero sería un error. Estamos de hecho ante una cinta muy buena cuyo único pecado sea quizás el de ahondar demasiado en una larga y recurrente serie de explicaciones pseudocientíficas acerca de la naturaleza del monstruo que francamente desentonan con el ambiente de mitología y cuento de hadas que se deja entrever en todo momento. Con todo y eso me ha parecido un trabajo muy digno al que pienso dar un nuevo visionado a la menor oportunidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

También es de recibo hablar de sus buenos puntos de humor, como hacia el final en la Iglesia o el papel del anciano agricultor que da trabajo al protagonista.

Se me hizo algo larga al final, pero te enamoras de ese monstruo lovecraftiano y te quedas con buen cuerpo al final.

Mario Parra

Rul T. dijo...

Interesante cinta. No la conocía y me parece una opción a ver.

Saludos!

Eduardo DA dijo...

En verdad este film goza de una fotografía excepciona, elementos de misterio inquietantes pero atractivos y un desarrollo digerible.
De mis partes favoritas: el viaje en auto con los británicos cuando uno de ellos le expone sus sentimientos con una historia de su pasado inesperadamente y el monólogo final del protagonista, muy esperanzador.
Recomendada aún hasta para este tipo de cine del blog pues tiene momentos de soft-horror.