lunes, mayo 22, 2017

Reseña: The Boy (2016)

Tengo que reconocer que a la hora de ver The Boy (2016) hubo dos circunstancias que influenciaron en gran medida mi apreciación por la película. La primera de ellas es que había leído y escuchado sólo opiniones negativas desde el momento de su estreno (el cual no vi teniendo en cuenta que en mi ciudad no se estrenó ni una copia en versión original) y la segunda es que antes de verla ya sabía cual era el giro sorpresa de la trama, porque alguien me lo había arruinado mucho tiempo atrás. Estas dos cosas hicieron que comenzara a verla casi esperando lo peor, y a pesar de que efectivamente no considero que sea una gran cinta de terror ni mucho menos, sí que tiene cosas interesantes, sobre todo al principio. Esto quizás sea más decepcionante aún, porque estamos hablando de unas ideas muy buenas y un potencial enorme desperdiciado por culpa de un manejo del horror muy visto y sobre todo una conclusión terrible.

El principal potencial que le veo, y que ya se veía muy atractivo desde el trailer, es la premisa: una joven americana que viaja a Reino Unido para trabajar de niñera para una adinerada pareja en una mansión en medio del campo, y que se da cuenta al llegar de que el crío al que tiene que cuidar es en realidad un muñeco de porcelana al que los padres tratan como si fuera humano. Tanto la pinta del muñeco como la casa y la actitud de los padres hacia él resultan muy inquietantes, por lo que ya de entrada la idea principal tras el argumento era algo que estaba más que dispuesto a ver. Incluso durante su desarrollo hay momentos que demuestran cierta inteligencia, principalmente todos aquellos en los que está la protagonista sola con el muñeco y vemos su reacción ante los hechos misteriosos que poco a poco van ocurriendo. Todas estas escenas a decir verdad parecen sacadas de una película distinta y mucho más cercana a lo que debió haber sido la idea principal del guión y menos como una cinta de terror comercial al uso.

Por desgracia nada de esto se mantiene por mucho tiempo y la inclusión de dos personajes masculinos (el segundo de los cuales se presenta de forma repentina en el tercer acto en una de las entradas más previsibles y ridículas que he visto en mucho tiempo) arruinan un poco la experiencia porque realmente no aportan nada a la narración más que un muy innecesario contrapunto a las interacciones de la chica, como si hubiesen pensado que el público no sería capaz de seguir con interés una historia en la que hubiese un único personaje y nadie que le estuviese constantemente explicando el trasfondo de la trama. Es una lástima porque podía sentir como mi interés bajaba en cada momento que no se tocaba la relación entre la joven y el muñeco, por lo que hacía falta la forzada introducción de un trauma del pasado y una relación amorosa conflictiva que, tal como mencionaba antes, se resuelve en el tercer acto de una forma que sólo puede mover a la risa.

El giro final de la trama, que no voy a mencionar aquí, es cuando finalmente sabemos qué es lo que ocurre en la casa y la verdadera naturaleza del muñeco. Como decía al principio, ya lo sabía de entrada antes de comenzar a verla, por lo que no puedo decir si resulta previsible o no. Lo que sí puedo decir es que tampoco está nada aprovechado y que en el contexto de una película tan banal como esta se prestará a una gran cantidad de chistes, además de que vuelve confusas y contradictorias algunas de la reglas que la película ha establecido antes. Todo esto me convence aun más de que The Boy tenía un potencial muy grande que quizás no fue el más apropiado para una cinta mainstream con actores televisivos, sustos falsos y ambientación predecible. Una pena porque podría haber sido una entrada en el tema de los muñecos inquietantes mucho más digna de lo que solemos encontrar, y al final ha resultado ser de lo más olvidable en años. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tocayo, estoy totalmente de acuerdo contigo. Yo no sabía cuál era ese giro al final pero sí había leído criticas donde decían que esa parte era lo peor de la película. Así que llegué esperando algo horrible pero la premisa inicial y el cómo lo fueron manejando me pareció extraordinario y me dejaron atrapado. Hasta que llegamos al tercer acto totalmente forzado y con un final que sólo te deja decepcionado pensando en lo desaprovechada que quedó la premisa.

Aprovecho para felicitarte por tus reseñas. Me encanta leerlas.