sábado, febrero 25, 2017

Reseña: The Hallow (2015)

Si, como yo, os habéis acercado a The Hallow (2015) atraidos por su premisa de película de terror acerca de las criaturas de la mitología irlandesa, quizás salgáis un poco decepcionados. Lo cierto es que se trata de una cinta mucho más convencional que parte de un esquema mucho más básico que ya hemos visto cientos de veces: una familia aislada en una cabaña en medio del bosque que de repente se ve acosada por una horda de monstruos ansiosos por poner las manos sobre aquellos que han invadido su territorio. El tema de las leyendas de Irlanda es sólo un pretexto, hay muy poco de auténtica exposición y muy probablemente se me ocurran decenas de ejemplos que han ahondado en el tema de criaturas mágicas de forma más interesante, siendo Pumpkinhead (1988) la primera que se me viene a la cabeza. 

Pero todo esto no debe descorazonarnos ni hacernos tirar la toalla, porque la verdad es que estamos ante una película de terror muy bien hecha que mejora con un segundo visionado, y su superficialidad queda parcialmente compensada con un enfoque muy preciso y una sincera intención de huir de varios de los clichés de estas historias de estado de sitio. Hay una suerte de mensaje ecologista y de dominación cultural que asoma la cabeza por momentos, pero en su mayor parte esta es una película de monstruos que conoce su público y le da lo que pide prácticamente desde el principio, ya que (milagrosamente) la trama se establece rápido y el ataque de las criaturas a la cabaña donde se refugia esta pareja de citadinos y su bebé se produce en la primera media hora. El resto del metraje es una larga noche donde hacen frente al ejército de hadas, dríades y criaturas nocturnas representadas no de la forma tradicional sino como espíritus malévolos y sobre todo incansables. 

Una cosa que me pareció especialmente satisfactoria y que seguro muchos de vosotros sabréis apreciar es la carencia de efectos especiales digitales; en The Hallow todos los monstruos están principalmente hechos a base de disfraces y efectos prácticos, lo cual no sólo les da una presencia física importante sino que también obliga a los responsables de la película a no abusar con la muestra de sus criaturas en pantalla, jugando en cambio a mantenerlos en las sombras y sólo haciéndolos evidentes cuando es realmente necesario. Esto la hizo subir muchos enteros para mí y me hizo sentir que estaba ante una cinta que realmente intentaba meter miedo y llevar efectivamente su premisa hasta el final. Además, al tener pocos personajes la película carece por completo de escenas y personajes de relleno y se hace angustiosa por momentos, como por ejemplo con todo lo que tiene que ver con el bebé, cuya situación de peligro te mantiene en tensión hasta el final.

No le faltan detalles mejorables, por supuesto: hacia el final se vuelve un tanto predecible, con un innecesario guiño efectista ya en su último plano. Aparte, el desaprovechamiento de su tema mitológico es lamentable porque no se le da ninguna importancia a lo que en principio parecía algo atractivo: por el contrario pareciera que por momentos intentase asomar una explicación "científica" al fenómeno de las hadas y otras criaturas del bosque, como si el tema de la magia en sí no fuese algo lo bastante atrayente. Pero a pesar de todo, me ha gustado mucho, y aunque dudo que vayamos a recordarla de aquí a unos años, me parece que cumple a cabalidad su cometido.

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