viernes, abril 06, 2012

Reseña: La mujer de negro (2012)

La mujer de negro (2012) tiene todos los elementos necesarios para convertirse en uno de los primeros estrenos importantes del horror comercial de este año, no sólo porque pertenece a una vertiente harto conocida del terror sobrenatural con sus casas embrujadas y su imaginario clásico de pasillos abandonados, antiguas maldiciones y clásica historia de fantasmas, sino también porque el telefilme original de 1989 en el que esta nueva incursión de la (resucitada) Hammer Films se basa es lo bastante conocido como para llamar la atención y al mismo tiempo lo suficientemente modesta para requerir un remake de nuestros tiempos. Ha contado también con un gran empuje publicitario al ser la primera gran apuesta del joven actor Daniel Radcliffe tras su éxito con la saga de Harry Potter, así como por el regreso del director James Watkins, a quien sin duda recordaréis por Eden Lake (2008), la cual ya reseñamos aquí. 

Decimos esto porque es necesario hacer un breve paréntesis y decir que la versión original, si bien reverenciada por muchos por ser un buen ejemplo de horror inglés minimalista y sobrio, era poco ambiciosa como película de terror y ciertamente merecía tener una reinvención actual que aprovechara mejor la estética de caserío abandonado en medio de un pantano del que hace gala el argumento. En este sentido, la película de Watkins funciona a la perfección al meternos en situación ya desde el inicio, contando la historia de un joven abogado que viaja a una abandonada mansión en medio de una tenebrosa ciénaga para hacer una tasación de los bienes en ella depositados, y termina metiéndose de bruces en un misterio que alberga (como no) una maldición familiar encarnada en un maligno espíritu vengador que se presenta bajo la forma de una dama vestida de luto. La premisa tiene una estructura y una atmósfera muy similar al Drácula de Bram Stoker, semejanza que ciertamente no pasó desapercibida a los responsables de esta adaptación al hacer del encuentro entre el joven Arthur y la casa el centro neurálgico de la película. Es muy curioso como la exploración inicial del abogado en las penumbras de aquella mansión embrujada ocupa un buen trozo de la película (yo diría que un tercio más o menos) en el que no hay diálogos y en el que el espectador es deleitado con todos y cada uno de los recovecos de la morada del fantasma.

Por supuesto algunos de los elementos de La mujer de negro están hoy algo desfasados en un tiempo en el que los horrores de feria se han convertido en una rareza en el cine de terror. Muchos de los sustos son baratos en su simpleza (meras subidas de volumen) y otros son predecibles, pero las apariciones del fantasma están dotadas de un efectismo estético en ocasiones impresionante, siendo ejemplo perfecto aquella habitación llena de juguetes antiguos que por sí sola ya resulta bastante tenebrosa. En cuanto al argumento, este es bastante básico y esquemático, y se ve que han querido otorgarle un ángulo infantil del que la película original carecía, añadiendo el clásico elemento del "niño en peligro" que emparenta a esta producción con otras muy similares como Darkness Falls (2003) o Dead Silence (2007), con las que comparte similitudes estéticas bastante considerables.

Resumiendo, La mujer de negro es una película ideal si se busca una historia de terror al viejo uso, y algunas de sus imágenes ciertamente son bastante inquientantes, lo suficiente al menos como para asegurar que serán difíciles de olvidar para aquellos adeptos al horror sobrenatural tan maltratado en nuestros tiempos. Estos serán capaces de perdonar su simplicidad argumental, algunos momentos exageradamente edulcorantes y el ya manido cliché del protagonista traumatizado por una pérdida familiar, pero en el mundo de los remakes descarados de éxitos anteriores, es una entrada al menos un tanto digna.


3 comentarios:

Gary Rivera dijo...

ire a verla en cuanto salga en cartelera aqui en peru!

Jesús Mendelssohn dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Horas de oscuridad. A mí me pareció una buena vuelta a las pelis de terror antiguas sin la necesidad del horror, sangre y víceras de las peliculas modernas.
No innova demasiado en argumento (por lo que comentas de los clichés) pero visualmente, la banda sonora, el montaje y los actores, así como los momentos de tensión y susto, están bien hilados.
NO es una pelicula para pasar a la posteridad pero sí una buena para estar un rato agradable. ^^

Dulce Gomez dijo...

A mí también me parece que esta película es como del estilo del terror antiguo, me gustó cómo lo hizo James Watkins porque le dio un toque muy oscuro y misterioso, y también da mucho miedo en diversas partes.